(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2017-04-12 ω


11089"Bien han exagerado vuesas mercedes sus desgracias -dijo a esta sazón el matemático-; pero, al fin, 11090el uno tiene libro que dirigir y el otro está en potencia propincua de sacar la piedra filosofal; más, 11091¿qué diré yo de la mía, que es tan sola que no tiene dónde arrimarse? 11092Veinte y dos años ha que ando tras hallar el punto fijo, y aquí lo dejo y allí lo tomo; y,

11093pareciéndome que ya lo he hallado y que no se me puede escapar en ninguna manera, cuando no me cato, 11094me hallo tan lejos dél, que me admiro. Lo mismo me acaece con la cuadratura del círculo: 11095que he llegado tan al remate de hallarla, que no ni puedo pensar cómo no la tengo ya en la faldriquera; y así, 11096es mi pena semejable a las de Tántalo, que está cerca del fruto y muere de hambre, y propincuo al agua y perece de sed.

11097Por momentos pienso dar en la coyuntura de la verdad, y por minutos me hallo tan lejos della, 11098que vuelvo a subir el monte que acabé de bajar, con el canto de mi trabajo a cuestas, como otro nuevo Sísifo".

11099»Había hasta este punto guardado silencio el arbitrista, y aquí le rompió diciendo: 11100"Cuatro quejosos tales que lo pueden ser del Gran Turco ha juntado en este hospital la pobreza, 11101y reniego yo de oficios y ejercicios que ni entretienen ni dan de comer a sus dueños. Yo, señores, soy arbitrista, 11102y he dado a Su Majestad en diferentes tiempos muchos y diferentes arbitrios,

11103todos en provecho suyo y sin daño del reino; 11104y ahora tengo hecho un memorial donde le suplico me señale persona con quien comunique un nuevo arbitrio que tengo: 11105tal, que ha de ser la total restauración de sus empeños; pero, por lo que me ha sucedido con otros memoriales, 11106entiendo que éste también ha de parar en el carnero. Mas, porque vuesas mercedes no me tengan por mentecapto,

11107aunque mi arbitrio quede desde este punto público, le quiero decir, que es éste: 11108Hase de pedir en Cortes que todos los vasallos de Su Majestad, desde edad de catorce a sesenta años, 11109sean obligados a ayunar una vez en el mes a pan y agua, y esto ha de ser el día que se escogiere y señalare,

11110y que todo el gasto que en otros condumios de fruta, carne y pescado, vino, 11111huevos y legumbres que han de gastar aquel día, se reduzga a dinero, y se a Su Majestad, sin defraudalle un ardite, 11112so cargo de juramento; y con esto, en veinte años queda libre de socaliñas y desempeñado. Porque si se hace la cuenta,

11113como yo la tengo hecha, bien hay en España más de tres millones de personas de la dicha edad, fuera de los enfermos, 11114más viejos o más muchachos, y ninguno déstos dejará de gastar, y esto contado al menorete, cada día real y medio; 11115y yo quiero que sea no más de un real, que no puede ser menos, aunque coma alholvas.

11116Pues ¿paréceles a vuesas mercedes que sería barro tener cada mes tres millones de reales como ahechados? 11117Y esto antes sería provecho que daño a los ayunantes, porque con el ayuno agradarían al cielo y servirían a su Rey; 11118y tal podría ayunar que le fuese conveniente para su salud. Este es arbitrio limpio de polvo y de paja, 11119y podríase coger por parroquias, sin costa de comisarios, que destruyen la república".

11120Riyéronse todos del arbitrio y del arbitrante, y él también se riyó de sus disparates; 11121y yo quedé admirado de haberlos oído y de ver que, por la mayor parte, 11122los de semejantes humores venían a morir en los hospitales

11123CIPIÓN.-Tienes razón, Berganza. Mira si te queda más que decir. 11124BERGANZA.-Dos cosas no más, con que daré fin a mi plática, que ya me parece que viene el día.

11125«Yendo una noche mi mayor a pedir limosna en casa del corregidor desta ciudad, 11126que es un gran caballero y muy gran cristiano, hallámosle solo; 11127y parecióme a tomar ocasión de aquella soledad para decirle ciertos 11128advertimientos que había oído decir a un viejo enfermo deste hospital,

11129acerca de cómo se podía remediar la perdición tan notoria de las mozas vagamundas, que por no servir dan en malas, 11130y tan malas, que pueblan los veranos todos los hospitales de los perdidos que las siguen: 11131plaga intolerable y que pedía presto y eficaz remedio. Digo que, queriendo decírselo, alcé la voz,

11132pensando que tenía habla, 11133y en lugar de pronunciar razones concertadas ladré con tanta priesa y con tan levantado tono que, 11134enfadado el corregidor, dio voces a sus criados que me echasen de la sala a palos;