(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2017-04-13 ω


11135y un lacayo que acudió a la voz de su señor, que fuera mejor que por entonces estuviera sordo, 11136asió de una cantimplora de cobre que le vino a la mano, y diómela tal en mis costillas, 11137que hasta ahora guardo las reliquias de aquellos golpes

11138CIPIÓN.-Y ¿quéjaste deso, Berganza?
BERGANZA.-Pues ¿no me tengo de quejar, si hasta ahora me duele, como he dicho,
11139y si me parece que no merecía tal castigo mi buena intención?

11140CIPIÓN.-Mira, Berganza, nadie se ha de meter donde no le llaman, 11141ni ha de querer usar del oficio que por ningún caso le toca. Y has de considerar que nunca el consejo del pobre, 11142por bueno que sea, fue admitido, 11143ni el pobre humilde ha de tener presumpción de aconsejar a los grandes y a los que piensan que se lo saben todo.

11144La sabiduría en el pobre está asombrada; que la necesidad y miseria son las sombras y nubes que la escurecen, 11145y si acaso se descubre, la juzgan por tontedad y la tratan con menosprecio.

11146BERGANZA.-Tienes razón, y, escarmentando en mi cabeza, de aquí adelante seguiré tus consejos. 11147«Entré asimismo otra noche en casa de una señora principal, 11148la cual tenía en los brazos una perrilla destas que llaman de falda, tan pequeña que la pudiera esconder en el seno; 11149la cual, cuando me vio, saltó de los brazos de su señora y arremetió a ladrando, y con tan gran denuedo,

11150que no paró hasta morderme de una pierna. Volvíla a mirar con respecto y con enojo, y dije entre : "Si yo os cogiera, 11151animalejo ruin, en la calle, o no hiciera caso de vos o os hiciera pedazos entre los dientes".

11152Consideré en ella que hasta los cobardes y de poco ánimo son atrevidos e insolentes cuando son favorecidos, 11153y se adelantan a ofender a los que valen más que ellos

11154CIPIÓN.-Una muestra y señal desa verdad que dices nos dan algunos hombrecillos 11155que a la sombra de sus amos se atreven a ser insolentes; 11156y si acaso la muerte o otro accidente de fortuna derriba el árbol donde se arriman, 11157luego se descubre y manifiesta su poco valor; porque, en efeto,

11158no son de más quilates sus prendas que los que les dan sus dueños y valedores. 11159La virtud y el buen entendimiento siempre es una y siempre es uno: desnudo o vestido, solo o acompañado. 11160Bien es verdad que puede padecer acerca de la estimación de las gentes,

11161mas no en la realidad verdadera de lo que merece y vale. Y, con esto, pongamos fin a esta plática, 11162que la luz que entra por estos resquicios muestra que es muy entrado el día, y esta noche que viene, 11163si no nos ha dejado este grande beneficio de la habla, será la mía, para contarte mi vida.

11164BERGANZA.-Sea ansí, y mira que acudas a este mismo puesto.

11165El acabar el Coloquio el licenciado y el despertar el alférez fue todo a un tiempo; y el licenciado dijo: 11166-Aunque este coloquio sea fingido y nunca haya pasado, 11167paréceme que está tan bien compuesto que puede el señor alférez pasar adelante con el segundo.

11168-Con ese parecer -respondió el alférez- me animaré y disporné a escribirle, 11169sin ponerme más en disputas con vuesa merced si hablaron los perros o no.

11170A lo que dijo el licenciado: 11171-Señor Alférez, no volvamos más a esa disputa. Yo alcanzo el artificio del Coloquio y la invención, y basta. 11172Vámonos al Espolón a recrear los ojos del cuerpo, pues ya he recreado los del entendimiento.